lunes, 30 de marzo de 2009

Bi-Polar

"Cada quien habla de cómo le fue en la feria". O más bien, yo escribo de cómo me fue en el día.

Hablando con varios amigos el fin de semana, me di cuenta que mi blog es leído por -un poco- más gente que yo creía y eso me levantó el ánimo un poquitín (jaja). Pero también surgió el detalle: me cayó el veinte que este blog es el espacio donde expreso mi bipolaridad. Tan escribo con mi estado de ánimo momentáneo, de lo que me sucedió durante el día, que aparentaría que la redacción es de varias personas. Me resultó divertido... muy divertido.

Hoy particularmente, estoy muy contento. Sigo emocionado por mi "hazaña" del sábado en el Tocho: anoté un touchdown. Lo interesante de este logro es que, para completarlo, primero tuve que atrapar un pase, y para quien está familirarizado con mis dedos de mantequilla sabrá que fue -literalmente- un signo del Apocalipsis.

Todo ocurrió de la siguiente manera: el güey que yo tenía de oponente en la línea ofensiva me estaba haciendo barrer el piso con las nalgas, así que le comenté a Dante (que estaba de "core" en ese momento) y me dijo que lo dejara pasar -cosa que hice. Y lo demás pasó en segundos: grité "estoy solo", ví el balón volar hacia mí, ¡lo atrapé!, sentí al linebacker encima mío, no me tocó, le aparté la mano, salí corriendo, Vandamme bloqueó, corrí, corrí, corrí... ¡touchdown!

Y lo mejor vino después.

Urzúa - "¡Padrino! Wow... ¡soy tu fans!"

Yo - "Gracias, ahijao, gracias. Ni yo lo creo".

Urzúa - "No manches... y como de media cancha".

Yo - "¡Ya sé! ¡Qué pedo!"

Urzúa - "Sí, cabrón. ¿Qué pedo? ¿Por qué no hacías eso cuando jugabas de activo?"

Yo - "Porque siempre jugué defensivo. Línea defensiva."

Urzúa - "Ah bueno... claro".

Yo - "Y porque atrapaba de la verga".

Urzúa - "Por fin una respuesta honesta".

viernes, 27 de marzo de 2009

The Tracks of My Tears

Ayer oí esa canción. Nunca la había escuchado antes. Fue compuesta por Smokey Robinson en la época de Motown. Y me di cuenta...

Es exactamente quien soy. Risas, carcajadas, bromas, pendejadas... la cara que quiero mostrarle al mundo. Y lo he logrado.

Pocos son los que se han dado cuenta de lo que hay detrás de mi máscara de madurez o inmadurez, y de alegría constante, que le oculta al mundo mis inseguridades, mis agonías y mis tristezas, y que, además, me las ha ocultado a mí.

Y me gusta. Me gusta esa hipocresía de mí mismo -aunque no la creo así.- Y de este modo, mis inseguridades, mis agonías y mis tristezas tienen un lugar y un momento: el espejo antes de colocarme de nuevo la máscara (y este blog). Y el mundo no tiene por qué compartir mi dolor y mi temor. Como niño chiquito, es mío y sólo mío.

Tal vez sea egoísta, pero no me interesa que todo el mundo sepa que extraño a mi abuelo todos los días y que me duelen los amigos perdidos, que todos los días pienso en la gente que conozco y quisiera tener horas infinitas para pasar tiempo con ellos.

Me gusta reír, me encanta hacer bromas, y disfruto burlarme de mí mismo y hacer pendejadas. "La vida es dura y al final te mueres". Amo mi máscara y moriré con ella puesta. Vivo como Garrick (o como rayos se escriba) y eso me hace feliz. Me hace infinitamente feliz poder reír a los cuatro vientos sin que el resto del mundo conozca mi interior -hay algunos frente a quienes me quito esa máscara y muestro mis lágrimas...

Por eso digo que esta faceta no me hace falso. No hay nada más falso que volcar tus miedos a quien no le interesa, o abrir tu corazón a quien no tiene ganas de conocerlo. Que sean pocos los que conozcan mi rostro real se me hace honestidad hacia el mundo porque no hay peor mentira que una verdad perdida o un consuelo vacío, pues no es lo mismo oír que escuchar y atender que entender.

Pocos conocen qué tan melancólico o reflexivo soy... a veces yo mismo lo olvido. Así que les dedico, en especial, mi máscara a todos aquellos que han visto su naturaleza para pisarla, a quienes me han oído sin empatía, a quienes no perdonan -ni quieren ser perdonados-, y a quienes han pisoteado mis palabras, mis lágrimas y mi aprecio. Se las obsequio sonriendo junto con un dedo medio levantado. Es lo último que sabrán de mí por mí.

Y a pesar de que cuando oí la canción lloré (de nuevo)... lloré sonriendo. Fue un momento de autorrealización impresionante. Me amo... me encanta ser yo, quien y como soy. No me cambiaría nada -tal vez unos centímetros de altura-, y "huevos" a quien no le guste. Mis lágrimas seguirán ahí... tapadas por mi máscara de alegría contagiosa.

Me encanta ser alegre, me encanta ser teto y ver la vida con simpleza, me encanta mostrar los dientes todo el tiempo y que mis arrugas de anciano sean la de una sonrisa constante. Porque ser feliz me hace feliz. Sí le doy momento a mi lado obscuro... para después guardarlo en su cajón.

Este de arriba soy yo.


...just look closer, it's easy to trace the tracks of my tears...


viernes, 20 de marzo de 2009

No es lo mismo

"... Los Tres Mosqueteros que Veinte Años después" - pero con un año es suficiente. Sí hay diferencia.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Bron-Yr-Aur

¿Saben?

Adoro el campo, ir el campamento, la forma en que se ve el firmamento sin la luz de la ciudad, la sensación en mis pulmones al respirar aire puro. Me gusta dormir en el suelo, cenar al calor de una fogata, despertar con el canto de aves, escuchar el correr de los ríos y sentir ese frío húmedo de la cercanía de un cuerpo natural de agua. Disfruto infinitamente las montañas cubiertas de niebla, el rocío que cuelga de las hojas en las mañanas, el calor del sol que apenas asoma, el cansancio de caminar cargando una mochila sin que el smog te sofoque.

Sin embargo no disfruté este último campamento como otros.

Odio el ruido de los borrachos en la madrugada, y el estrellar continuo de botellas contra paredes; los baños con vómito y la gente invadiendo tu espacio. Alucino el olor de la marihuana cerca de menores de edad (en realidad no me gusta el olor de la mota en sí). Me da asco comer de "topper" en el campo, y no soporto el vinagre. Me enfada que me interrumpan cuando estoy tomando un café y fumando un cigarro sólo para regañarme porque estoy a más de 30 m de los niños, y cargar como el Pípila porque "no hay para pagarle a los burros". Me hierve la sangre cargar de más porque alguien hizo mal las cuentas y que me reclamen no haber traído las donitas cuando al otro se le olvidó el toldo de la tienda.

Me caga la injusticia, me zurra la falta de respeto y me encabrona ser culpado por eso.

Pero así es el mundo. ¿Y qué le vamos a hacer?

martes, 3 de marzo de 2009

Chilanga Banda

Lecciones de medio día en la calle.

Decálogo del Chilango

1. Amarás la demagogia y el paternalismo por sobre todas las cosas.

2. No emplearás los puentes peatonales mas que como sombra o paragüas.

3. Idolatrarás al conductor del micro.

4. Honrarás a tu madre (tu padre se puede ir a freír espárragos).

5. No te horrorizarás ante el olor a orina en la calle.

6. No levantarás testimonio sin conjugar "decir" y "güey (wey)" en repetidas ocasiones.

7. No tirarás la basura en los botes ni la separarás.

8. No cederás tu asiento por ningún motivo.

9. No detendrás la puerta a persona alguna (¡10 puntos si le pega!).

10. No usarás ropa de tu talla.


Yo, en cambio tengo un par de lecciones para toda la banda que quiera aprenderlas:

  • Los pantalones a la cadera sí son sexys... si no se te sale la lonja (a ver, como ejercicio, antes de salir a la calle véanse al espejo por atras... si se les sale la llanta los pantalones van a la basura).
  • Las ombilgueras y los bellybutton's se ven asquerosos en barrigas celulíticas.
  • Las rayitas amarillas de la calle son para los peatones... no marcas de salida de fórmula uno.
  • Las banquetas no son estacionamientos gratuitos...
  • ...y la calle es propiedad pública (me caga que me cobren por estacionarme en la calle).
  • Es guarrísimo ir de shorts a misa... de pants ni hablemos.
  • Si tu pantalón tiene presillas para cinturón es para que te pongas uno...
  • ...y si es de cuero que no sea blanco ni rojo.
  • Los estoperoles no son finos.
  • Los libros NO son paraguas.
  • Si tu mochila tiene dos tirantes úsalos -tus hombros te lo agradecerán un día.
  • Un letrerito con la letra E tachada es para que busques otro lugar, no es que esté apartado.
  • No hay concurso de perseguir a la ambulancia... no seas naco.
  • Las rampas de estacionamiento de casa siguen siendo banqueta... la gente debería poder pasar.
  • Es naquísimo jugar a las sillitas en el metro... nadie es "más chido" por ganarle un asiento a una viejita.
  • Si no hay sol... ¡quítate los lentes oscuros!
Hay más, pero guardaré mi bilis y amargura para otro día.