miércoles, 26 de agosto de 2009

X-Girlfriends

Bien sabido es que, si nosotros los hombres somos Superman, las mujeres son nuestra kriptonita. Las queremos sobremanera, pero no las entendemos. Y bien, hoy que tengo una no tan ligera decepción amorosa, decidí "desquitarme" -con el respeto que se merecen (las quiero, niñas, ¡pero hay veces que se pasan!). Lo cierto es que ellas son superheroínas también: tienen poderes sobre nosotros y aquí hay algunas muestras de ello -fruto de la ingeniosa mente de Stan Lee y sus colaboradores. Y evidentemente, ninguna de ellas cubre a aquellas que sí tienen una patología digna de psiquiatra: inestabilidad, bipolaridad, desorden obsesivo-compulsivo, depresión clínica o cualquier otro (o quizás... ellas son la versión super de las superheroínas).

Insisto. No quiero que ninguna mujer se lo tome a pecho. Es sólo una descarga emocional; una catarsis después del gancho al hígado que recibí hoy mismo.

U Can't Touch This

Las intrigantes. Quieres saber quiénes son. Te atraen. Hay algo en ellas que es especial. Sin embargo no puedes. Cada vez que intentas acercarte, ellas o se alejan, o es como si las atravesaras. No son groseras, ni se hacen las difíciles. Simplemente, es imposible tocarlas. Tal vez sea alguna inseguridad o quizás simple falta de interés. Pero ahí nomás no hay suerte.

Y hay casos en que ellas son las que tienen el interés pero no saben cómo hacertelo saber. No mandan directas ni indirectas... o sus indirectas son demasiado sutiles como para que nosotros -o en particular el babas de yo- nos demos cuenta.

Sea cual sea, uso a Kitty Pryde como ejemplo (por cierto, Ellen Page es hermosa).

I Do Not Hook Up

Las "calientaboilers" o Rogue (Titania). Son mujeres hermosas y talentosas, además de super sexys. Saben darse su lugar entre los hombres, y hasta patean algunos traseros. Pero, como dice el dicho "calientan el boiler y no se meten a bañar"; y no me refiero a las que cachondean y luego nomás se van con una risita -como católico profeso defiendo a aquellas que colocan "neurona antes que hormona"-. Hablo de aquellas que se acercan mucho, consiguen que uno baje las defensas y se sincere con ellas, para después -gracias a algún temor o trauma personal- se alejan y te dejan con las ganas de una relación más profunda. Son las que después del beso no contestan las llamadas (¡chingá! si no te gustó ¡dílo!) o alegan quesque el exnovio o que no están listas. Si bien no lastiman, sí lo dejan a uno cuestionándose... y así fue mi última conquista (¿?) y la razón de mi decepción. [S. te mand un saludo y un abrazo... y un beso, ¡aunque no te guste!].

Crazy on You

Creo que casi todas las mujeres tienen algo de esto... pero hay unas que, como Storm (Tormenta) son temperamentales -o rayan en la bipolaridad-. Son aquellas que cambian de humor como el clima y, si bien se controlan gran parte del tiempo, no siempre lo consiguen. O bien, son relativamente estables -emocionalmente-, pero sus estallidos de sentimiento son poderosos: como una tormenta inesperada, un relámpago en el cielo despejado o el siempre sorpresivo chiflón que se cuela hasta los huesos. Mi madre es de éstas. Calmada la mayor parte del tiempo pero cuando está emocional, ¡se armó la gorda! Personalmente, les recomiendo una pera de box (o un pararrayos) para que se desahoguen, pero no con nosotros. [¡Te quiero madre!].

Butterfly

Unas peligrosas. No son necesariamente malvadas (ninguna lo es), pero sí hay que tener cuidado pues las sociomorfas como Mystique pueden hacer daño. Son hiper-agradables, y se adaptan socialmente a prácticamente cualquier entorno: se llevan bien con tus amigos y, cuando te das cuenta, ya toman cafés con ellos y salen cuando tú no estás. Y así, cuando cortas -ehem... o te cortan- la situación se torna incómoda por una de dos razones (o las dos): se llevan tan bien con tus amigos que en las reuniones ahí está ella y la tensión se puede cortar con un cuchillo o... ¡se roba a tus amigos!, o sea, ellos dejan de hablar contigo porque ahora se llevan mejor con tu ex. El caso de mi queridísima D... y la bronca es que los compañeros de la universidad fueron las víctimas de la mutante.

Ur So Gay

Igual, no necesariamente malvada, pero sí cruel. La "bruja con suerte" (con todo respeto), como Scarlet Witch (Bruja Escalata). Mujeres súmamente inteligentes -y generalmente reservadas- son las que caen en esta categoría; son divertidas y tienen la suerte de decir las cosas adecuadas en el momento adecuado, lo que las lleva a un nivel de credibilidad alto. Y por eso, ellas tienen la suerte -y el poder- de destruirte con una frase así como SW en House of M:
No more mutants
... y se acabaron los mutantes... y tu reputación... y tus amigos. No necesariamente siguen siendo amigos de ella, pero sí los pierdes. No lo hacen a propósito... sino que en un momento de despecho "sueltan la sopa" y entonces se generan problemas.

Whip It!

También existen las famosísimas controladoras, como Emma Frost. Mujeres súmamente seguras de sí mismas -al menos en apariencia- y generalmente hermosas. Aparentan (o tienen) piel de diamante y nada que uno les diga las puede destruír, y por eso... "te tienen agarrado de los huevos": ya sea por su carácter fuerte, o mediante el chantaje emocional o la famosa técnica del coco-wash, siempre consiguen lo que quieren. Siempre. Es difícil cortar con ellas porque pueden convencerte de que salir de la relación no es lo que quieres. Lo mejor de todo: considero esta maestría en manipulación una cosa de admirar y digna de imitación... ¡por nosotros, por supuesto!

Erase and Rewind

Pero las mejores de todas son las renovables como Jean Grey o Phoenix (Fénix). ¡Y son las más difíciles de detectar! o más bien, todas las mujeres en algún momento de su vida pasan por su etapa Grey. Me refiero a que son las novias perfectas: justo lo que estabas buscando -y ella opina lo mismo- y, aparentemente, ninguno de los otros "superpoderes" es un factor negativo en la relación. Hasta que lo es. O hasta que la relación simplemente ya no funciona; ya sea porque nosotros nos damos cuenta y decidimos seguir adelante o porque son ellas las que elijen terminar todo. Y así, la relación muere.

¡Pero ellas renacen! Pero entonces descubren el dark side y ya bailamos con la más fea: emplean más de uno de los superpoderes anteriores y las cosas pegan. Ellas siguen adelante más rápido que nosotros -aunque parezca lo contrario- y logran otra relación estable y madura mucho antes que nosotros. Pero en el camino hicieron destrozos: con nuestra autoestima, con nuestros círculos sociales, o con nuestra seguridad personal.

Y hay varios tipos de dark side. Hay algunas chavas que sólo se desbocan un ratito y deciden "vivir la vida loca" por despecho o rencor y después se reestabilizan. Pero hay otras que toman la firme decisión de destruirlo a uno socialmente... o despedazar nuestro ego.

Son de estas últimas de las que hay que tener cuidado.

¿Qué opinan? ¿Serán ciertos mis debrayes ardidos?

Hombres: ¿conocen alguna de ellas? ¿se les ocurren otras?

Mujeres: ¿ustedes son alguna de ellas? ¿hay también X-novios? (yo creo que sí)


Trivia... ¿de quién son las canciones de los títulos? Jejeje

lunes, 24 de agosto de 2009

Más frutos del árbol Disney

Tal vez estoy entrando en una de esas fases similares a las que tenían mis padres cuando empecé a señalarles la música que me gustaba, pero estoy un poco asustado.

La razón es la siguiente: hace un tiempo me quedé un domingo casi completo viendo lo que había en el DisneyChannel. Y estoy empezando a ver el futuro. Aquí va el background....

En los 90's Disney decidió revivir el Mickey Mouse Club y a los Mousketeers. Y de los chavos que se presentaron a audicionar y al final aparecieron en la televisión, hay varios que tuvieron carreras exitosas ya sea en la música o actuación. Y no afirmo que si quiera me guste -en particular la música- pero reconozco el trabajo y la calidad de su producto.

Britney Spears ha lanzado varios discos y hoy hay poca gente que no entienda qué significa Oops I Did It Again, o que escuche sin mal-pensar "Hit Me Baby ...One More Time". En las fiestas ahora se escucha Circus y Womanizer y si uno tiene suerte (no sé si buena o mala) todavía puede bailar al ritmo de Toxic, canción que le valió un premio Grammy. Lo que no soporto es el playback y varias veces la he "cachado" lipsynching.

Otra que suena -y en particular me fascina su voz- es Christina Aguilera. Los chavos todavía audicionan con Reflection en American Idol, y tengo amigas que se saben la coreografía de Genie in a Bottle (o la de Genio atrapado, para las que no saben inglés). Beautiful es una de mis baladas favoritas todavía. CA tiene varios premios en la bolsa también.

Dos de los *NSYNC también fueron Mousketeers: JC Chasez -del que francamente no sé nada-; y Justin Timberlake o simplemente JT. El también tiene varios premiso por su música y hay incluso un Emmy colado en su repisa. Si bien no soy fanático de su música -ni siquiera conozco sus canciones, excepto el dueto con Ciara: Love Sex Magic, y sus canciones de burla en SNL como My **** in a Box. Y acerca de eso, me gusta cuando JT es presentador en SNL porque sí sabe hacer suya la comedia.

En cuanto a la actuación, destaca Keri Russell, mejor conocida como Felicity por la serie de TV. Y por supuesto, uno de mis actores favoritos Ryan Gosling, que fue nominado al Oscar por Half Nelson. Gosling también apareció en The Notebook (Diarios de una Pasión), con Rachel McAdams que es una de mis películas románticas favoritas.





Y mi punto es el siguiente. Si bien no se llaman MMC o Mousketeers, hay una nueva "escuela" de artistas inventados por Disney, o lanzados al estrellato por ellos... y fue lo que vi en DisneyChannel aquel día...

Está Miley Cyrus (hija de Billy Ray Cyrus) más famosa como Hannah Montana. Si bien tiene varias canciones decentes, como I Thought I Lost You, afirmando que puede ser mucho mejor en el futuro -si sobrevive a su voz nasal-, pero su actuación es mala. Me niego a ver las películas de su alter-ego, pero en la serie es simple y plana. Y ahora afirma que quiere ser Batgirl en la siguiente entrega de Nolan. Yo digo que no. Si bien esta saga del hombre murciélago ha tenido actores de perfil medio a bajo, todos o casi todos (cough Katie Holmes cough) poseen algún talento histriónico. Y Cyrus no lo tiene, punto.

También está Zac Efron. Si bien yo lo conozco desde Summerville, y antes de High School Musical, fue esta última serie de películas que lo hizo famoso. Y he de reconocer -a pesar de mi furor antipuberto- que tiene potencial el 'chamaco'. Pero todavía le falta camino por recorrer. En mi humilde opinión es el único chavo Disney de ahorita que puede tener un futuro en la pantalla grande -o chica. Tal vez también, pero tiene todavía que terminar de convencerme, Drake Bell -y lo digo porque tengo una seria debilidad por la serie Drake & Josh.

A los que no soporto y no soporto y no soporto (y estoy zapateando repetidamente mientras escribo esto) es a los Jonas Brothers. No los soporto, no los soporto, no los soporto. No entiendo cómo es que fueron nominados al Grammy porque, francamente, su música es de calidad dudosa y si bien están orientados inteligentemente a niñ@s y prepubert@s, y tienen una voz decente, no puedo respetar a alguien que emplea como estrategia publicitaria vestirse con leotardo y bailar Single Ladies. E insisto, odio cuando los artistas hacen playback -y me fleté completo el concierto que pasaron en el cine y todo el tiempo están haciendo playback. Lo siento, pero no creo que nadie pueda hacer una marometa mientras sostiene un micrófono y logra que no se corte el sonido ¡ni se oiga cómo respira mientras canta y brinca!

Y si bien ya se me pegó That's All Right, That's OK de Ashley Tisdale, no el resto de su disco está meh, así que juzgaré si saca otro. Pero Demi Lovato -aunque domine las tablas- francamente no me inspira gran admiración ni su voz me atrae ni mucho menos. Y Selena Gomez francamente también se me hace meh.


Pero he ahí mi temor: desde el primer disco de Spears y de Aguilera se notaba cierta calidad; si bien le tomó un disco a *NSYNC establecer su sonido (sonaban a BSB al principio), JT se diferenció rápido; pero no es lo mismo con los nuevos niños Disney. Demi Lovato suena igual a Tisdale y a Gomez, y francamente tampoco hay mucha diferencia con el estilo de los Jonas... excepto en las voces. Su música se está encajonando y no ofrece nada nuevo. La única que está musicalmente -y en mi muy humilde opinión- un paso adelante es Miley Cyrus, pero por lo pronto se debería alejar de las cámaras.

¿Serán estos nuevos chavos realmente el futuro de la música/el cine? ¿O son sólo one-hit-wonders, o no-hit-wonders?

No lo sé... el tiempo dirá.

Sobre viajar en el viento

Me tardé un rato, pero por fin terminé el libro. Entre migrañas, sinusitis y un poco de apatía, pasé hace un par de horas la casi 900ª página y me quedé con ganas.

Es la primera entrega de una trilogía: The Kingslayer Chronicles (Crónica del asesino de reyes), publicada en el 2007 por un profesor de la University of Wisconsin-Stevens Point: Patrick Rothfuss.

Para resumir la historia -sin revelar demasiado- me fiaré de la contracubierta del libro:


En una posada en tierra de nadie, un hombre se dispone a relatar, por primera vez, la auténtica historia de su vida. Una historia que únicamente él conoce y que ha quedado diluida tras los rumores, las conjeturas y los cuentos de taberna que lo han convertido en un personaje legendario a quien todos daban por muerto: Kvothe... músico, mendigo, ladrón, estudiante, mago, héroe y asesino.

Ahora va a revelar la verdad sobre sí mismo. Y para ello debe empezar por el principio: su infancia en una troupe de artistas itinerantes, los años malviviendo como un ladronzuelo en las calles de una gran ciudad y su llegada a una universidad donde esperaba encontrar todas las respuestas que había estado buscando.

Se trata de un libro con una estructura de historia en la historia. El hombre: Kvothe (tal vez héroe, tal vez villano) afirma que su vida tomará tres días en contarse -de ahí que ésta sea la primera entrega (el primer día) de una trilogía-. Y cuando alguien inicia su biografía diciendo...


He robado princesas a reyes agónicos. Incendié la ciudad de Trebon. He pasado la noche con Felurian y he despertado vivo y cuerdo. Me expulsaron de la Universidad a una edad a la que a la mayoría todavía no los dejan entrar. He recorrido de noche caminos de los que otros no se atreven a hablar ni siquiera de día. He hablado con dioses, he amado a mujeres y he escrito canciones que hacen llorar a los bardos.
... se genera en el lector cierta expectativa. Y ésta no cubrió en su totalidad y creó en mí avidez por leer la siguiente parte (quizás en eso consiguió lo suyo Rothfuss), que todavía no tiene fecha de publicación decidida.


Cuando tomé el libro en mis manos por primera vez (en la librería) leí en la contracubierta una reseña: "...sí es tan bueno como dicen las reseñas". Así es que hice una breve investigación online y encontré muchos comentarios favorables -incluso uno de Ursula K. LeGuin, autora de Earthsea (no del bodrio para televisión con Shawn Ashmore, sino de la cautivante saga de novelas y cuentos). Los comentarios comparan el libro con Harry Potter y con la obra de LeGuin, y la llaman la mejor obra de fantasía de los últimos tiempos.

Quizás sea cierto: es probablemente una de las mejores obras de fantasía épica o sword & sorcery que he leído de unos años a hoy -y sabrán que tengo una debilidad por ese género-. Es quizás una de las obras fantásticas más originales que he leído. Y tengo que admitir que Plaza y Janés hace buenas traducciones (aunque a hoy sigo afirmando que la traducción de Minotauro de la obra de J.R.R. Tolkien está en primer lugar).

Pero aquí va: la redacción es sencilla -me refiero a que es fácil de leer;- hay quizá un poco de confusión con los nombres al principio, pero todo se aclara rápidamente. Existe buen paso salvo en algunos capítulos, y la narración es ágil. Las descripciones son claras y la acción es inteligente. En resumen, una gran labor de escritura. Y me gusta cuando una lectura me hace revivir otros libros sin sentir que estoy pasando por las mismas páginas.

Kvothe (se pronuncia como 'quote'), el protagonista, es creíble: un muchacho en crecimiento y de inmadurez que desborda. Uno no puede evitar decir "¡que bestia!" cada vez que tiene una de sus ocurrencias, y al mismo tiempo sentirse identificado con él. Sin embargo, y gracias a que esto es sólo un tercio de su historia uno percibe que falta profundidad -al menos en la versión adulta-.

Bast, el compañero y ayudante del adulto Kvothe, es fascinante. No develaré nada, aunque su principal secreto se revela pronto en el libro, pero para mí es el personaje del que quisiera conocer más sobre su origen ¿quien es? ¿de dónde viene?. Hasta ahora -y con tal vez no más de 50 páginas de verdadera aparición- es mi personaje favorito. Pero habrá que saber más.


Lo cierto es que el libro tiene varios paralelismos. Como escribí arriba, me gusta cuando un libro me hace revivir antiguas lecturas, sin sentir que mis ojos están sobre los mismos párrafos. En particular, éste libro me trajo muchos recuerdos sobre el Earthsea de LeGuin; en particular, el carácter del personaje principal -impulsivo e inocente-, pero más que nada la Universidad y su técnica de estudio, que me hizo revivir la isla de Roke y sus Maestros.


A final de cuentas, El nombre del viento me dejó satisfecho a medias. Leí la última línea y me quedé con ganas y con demasiada curiosidad. Sentí que el libro no concluyó nada, ningún subplot quedó concluido y no hay sensación de cierre. Parece un libro sin final. En parte es positivo, pues sí quiero leer la siguiente parte; pero temo que si pasa mucho tiempo perderé interés, pues soy fiel creyente de que el final suele ser el mejor "gancho" para los lectores. Pero habrá que ver. Quizás al escribir esto me estoy comprometiendo a leer la continuación (con un nombre tentativo de The Wise Man's Fear) pero ¿díganme ustedes?


Veredicto: Lean ...el viento si quieren sentirse llevados por él y abandonados quién sabe dónde, aunque en un buen viaje.
Calificación: 8,5 (¡tendría 9,5 si hubiera final!)


miércoles, 19 de agosto de 2009

Dos princesas de Disney

Anoche fui al Blockbuster y renté dos películas que se habían escapado desde hace un tiempo. Las dos tienen en común que "pertenecen" al 2008, fueron aclamadas por el público enormemente, y recibieron varias nominaciones y premios durante la temporada pasada.

Pero también se parecen en otra cosa -y no lo había notado sino hasta después de terminar de ver la segunda-: las dos tienen en su elenco principal a una actriz "sacada de la oscuridad" por los estudios Walt Disney, y participaron en un film junto a Meryl Streep. Y las dos fueron nominadas al Oscar -y al Globo de Oro y otros premios- por su actuación en estas películas.


La primera era Doubt (La Duda).

Cuando estuvo en el cine no tuve oportunidad de verla inicialmente y cuando me enteré que saldría de cartelera corrí -un jueves- a la única sala de la zona donde estaba y me encontré con que sí aparecía en cartelera, pero no había funciones porque la cinta estaba fallando.

En esta ocasión, no tenía mal karma acumulado y pude verla en la comodidad de mi hogar. Y lo cierto es que estaba ante un despliegue de histrionismo.

Una joven monja (Adams) se ve envuelta en una lucha de poder y de dudas y certezas, cuando sospecha de pedofilia de un sacerdote (Hoffman), y lo confiesa ante su superiora (Streep). Y la duda surge...

Doubt es una de esas películas donde muchas cosas salen bien, y los errores son opacados por el brillo de los aciertos. Lo que más resalta es, sin lugar a dudas, la actuación: Meryl Streep es magistral, Philip Seymour Hoffman (Capote)-aunque no es su mejor actuación- destaca en particular por la intensidad de su expresión facial, Amy Adams demuestra que su lugar está ahí en las Grandes Ligas y Viola Davis (que hace de la madre del muchacho en cuestión) sobresale impresionantemente en una de esos papeles blink-and-you'll-miss-it. No hay duda que los cuatro merecían sus nominaciones al Oscar.

Y lo cierto es que el guión consigue lo suyo: generar una tensión en la audiencia, una cierta paranoia; la duda pues ¿será verdad? Y lo cierto es que la duda queda en el aire...

Doubt can be a bond as powerful and sustaining as certainty. When you are lost, you are not alone.

Veredicto: La Duda vale la pena por muchas razones. No hay duda.


Y aquí está la actriz: Amy Adams. Lo cierto es que ella no estaba completamente en "la obscuridad", antes de su papel con los estudios Disney. Había sido nominada al Oscar por su actuación en Junebug (2005) como actriz de reparto, pero lo perdió ante Rachel Weisz (The Constant Gardener, The Mummy).

Uno de sus primeros papeles fue Catch Me If You Can (2002) de Steven Spielberg. Permaneció en la relativa obscuridad hasta Junebug (2005) y finalmente se convirtió en una actriz "de las que la gente sigue" después de Enchanted (2007), que le valió una nominación al Globo de Oro. Y luego Doubt, donde demostró que su primera nominación no fue llamarada de petate y que, además, se encuentra en su lugar junto con figuras como Streep, Hoffman o Davis (que ganó un Tony y varios premios en el Teatro).

Hay una escena en Doubt donde Sister James (Adams) confronta a Sister Aloyse (Streep) sobre la rigidez con que dirige el colegio. Y hay que escuchar la voz que se llena de lágrimas y se corta por la intensidad. No es difícil cargar de emoción una actuación; lo que es difícil es transmitirla de manera real y tangible. Y Amy Adams lo consigue ahí.


Habrá que ver cuáles son sus planes en el futuro, pero no hay que quitar el dedo del renglón con ella.


Después de Doubt, me puse a ver una recomendación de mi amiga P: Rachel Getting Married (El casamiento de Raquel). Y esta es otro rollo.

Parece película independiente -en realidad no estoy seguro de que su realización no haya sido así y que, después del Festival de Cine de Venecia y de Toronto, donde se proyectón, Sony Pictures no haya decidido distribuirla. En fin, parece película independiente: el tema, la cinematografía como de cámara manual, y los diálogos.

Kym (Hathaway) sale de rehabilitación para asistir a la boda de su hemana, Rachel (Rosemarie DeWitt), y ahí se enfrentará a los fantasmas de su pasado y su adicción.

No quiero revelar más, porque precisamente el carácter de los personajes es parte de la trama. Pero es cierto que es otra excelente película y otro despliegue histriónico: Debra Winger (la madre) es excelentemente ambigua y DeWitt refleja verazmente la bipolaridad que uno tiene en su trato con los hermanos. Y otra cosa maravillosa es el guión por una única razón: es real; todas las situaciones y personajes parecen sacados de la vida misma y reflejan su escencia agridulce.

Pero, sin lugar a dudas, lo mejor del filme es Anne Hathaway. En un papel de moralidad cuestionable consigue transmitir emociones a través de la pantalla de un modo inmejorable. Así, el arrepentimiento trasciende al filme, la necesidad de perdón permea la atmósfera y la desesperación ante la falta de comprensión se vuelven nuestras.


Veredicto: No hay droga que impida disfrutar -y sufrir- Rachel Getting Married.


Y es Anne Hathaway la otra actriz "descubierta" por Disney. Ella, por otra parte sí surgió al ojo público gracias a The Princess Diaries (2001), y participó en muchos papeles similares, hasta que decidió salir del marco de princesa y participó en un rol secundario en la aclamada Brokeback Mountain (2005), con Heath Ledger y Jake Gyllenhaal.

Y ha actuado en varias películas aclamadas, como The Devil Wears Prada (2006), con Meryl Streep; Becoming Jane (2007), el remake de Get Smart (2008), con Steve Carrell y Alan Arkin; y finalmente Rachel Getting Married.

Hay dos escenas: En una de las sesiones grupales, Kym (Hathaway) narra uno de los errores que cometió por las drogas. Y después, confronta a su madre sobre el mismo suceso. En ambas, la emoción es tan real que es casi tangible; y sus movimientos y reacciones son tan honestos que le dan al filme una apariencia de documental.

Ahorita Hathaway es la vocera -y el rostro- de la campaña de Magnifique de Lancôme. Y uno de sus proyectos más cercanos es Alice in Wonderland de Tim Burton que está programada para marzo del año próximo. En este filme saldrá representando el papel de la Reina Blanca, junto con Johnny Depp y Helena Bonham Carter.




En los próximos días hablaré un poco más de las cosechas de Walt Disney.

lunes, 10 de agosto de 2009

Top 10: Vampiros

Siguiendo un poco el furor que me ocasionó, y el diálogo interno consecuencia de mi lectura de Nocturna, de Guillermo del Toro y Chuck Hogan, me entró un impulso por definir cuáles son mis más altas expectativas en cuanto a la cultura vampírica. Esto es, qué vampiros de la literatura, televisión, cine, etc. han generado mayor impacto en 'su servilleta', ergo cuáles son mis vampiros favoritos de todos los tiempos.

Así que me decidí por iniciar este muy personal Top 10.

1. Lestat de Lioncourt y las Crónicas Vampíricas.
Lestat es sin lugar a dudas mi vampiro favorito. En particular, el Lestat literario (si me preguntan por cuál adaptación de éste prefiero, sin lugar a dudas es el homoerótico Tom Cruise en Interview with the Vampire: The Vampire Chronicles, de 1994; la película de Aaliyah apestó, francamente, y Stuart Townsend no logró captar la profundidad del vampiro sin hacerlo parecer una caricatura patética).

Lestat es seductor, inteligente e fascinante, y ha sabido sobrevivir en un mundo vertiginoso y salir airoso. Anne Rice muestra con genialidad una cultura -o subcultura- que se arrastra en las sombras de la sociedad y, de súbito, sale a dar la cara con Lestat al frente de un grupo de "rock"... y logra despertar a la madre de los vampiros.

Pero también es interesante cómo Anne Rice explora otros temas controversiales en sus Crónicas. Y la polémica de estas se ve "diluida" gracias a que los personajes no son completamente humanos. Algunos ejemplos que vienen a la mente: el homoerotismo y la homosexualidad, el incesto (Lestat y Gabrielle de Lioncourt), la pedofilia (Louis de Pointe-du-Lac y Claudia, o Armand), la violación (Khayman, y Maharet y Mekare), el xenocidio (la muerte del Thèâtre-des-Vampires o la masacre por Akasha) o el parricidio.

2. Vlad Tepes / Drácula
Drácula, en particular el de Bram Stoker, es el arquetipo del vampiro. Y sin lugar a dudas la capa negra ya es famosa. Sus transformaciones en lobo (¿o perro?), murciélagos, ratas en la historia son fascinantes. La escena en el libro de la catástrofe del Demeter es escalofriante, y las descripciones de Jonathan Harper del castillo erizan los cabellos.

Valaquia, Transilvania... qué importa. Lo cierto es que se han creado miles de historias para este villano, y en mi opinión la adaptación mejor hecha es la encarnada por el actor Christopher Lee (Saruman en The Lord of the Rings). El mal encarnado. Punto.

3. Selene
Hay sólo una razón por la que soy fan de Selene. Es sexy. Muy sexy.

¿Qué importa que Underworld sólo sea medio buena, y que Underworld: Evolutions decepcione? Ver a Kate Beckinsale patear traseros vestida con ese traje de cuero/spandex/whatever negro pegado a su cuerpo no tiene precio.

4. Alucard
El perfecto ejemplo del vampirismo occidental "robado" por los orientales y aterrizado en un manga/anime. Alucard es terrorífico, cool, y además es el héroe o antihéroe de Hellsing.

Francamente, no soy fan del anime y conozco muy poco del manga. No soy otaku, y me quito el sombrero ante los que sí conocen y siguen estos géneros. Pero lo poco que he visto ha sido genial.

5. Count Orlok (Graf Orlok)
Ok. Lo admito. Es trampa. El Conde Orlok es en realidad el conde Drácula no autorizado y llevado a una película: Nosferatu, eine Simphonie des Grauens (1922), interpretado por Max Schreck. Y todo porque los alemanes no tenían los derechos para filmar una adaptación fiel de Dracula de Bram Stoker. Así que se tomaron algunas licencias -incluyendo cambios en los nombres de los personajes- y crearon esta versión del vampiro (aquí llamado Nosferatu) deforme, sin ningún atractivo físico y que, además, no transforma a sus víctimas en vampiro, sino sólamente los mata.

Se trata de una de las primeras apariciones del mito en la pantalla. Y además inspiró a los "Nosfes" de los juegos de rol.

6. Jessica Hamby, Eric Northman y los vampiros de True Blood.
Jessica es otra vampira sexy, sexy. Además de excelentemente escrita. Tengo entendido que Jessica es un personaje creado meramente para la serie de televisión True Blood, y no aparece en las novelas de Charlaine Harris.

Jessica está aprendiendo a ser vampira (o vampiresa) y a lidiar con su nueva naturaleza de no-muerta. Se convierte en un comic-releaf en la serie, además de lucir, como ya dije, sexy sexy.

La serie es excelente. Todavía tengo que leer la saga de The Southern Vampire Mysteries, pero por lo pronto, Jessica encabeza la lista de los vampiros en esa serie. He de admitir que me gusta el personaje de Eric Northman, pero espero con ansias la siguiente aparición de la pelirroja.

Tengo entendido que en futuros capítulos aparecerá la "Reina Vampira de Luisiana" y tengo curiosidad de saber cómo se va a ver.

7. El Conde Pátula
El prototipo del vampiro vegetariano. Nota para Stephenie Meyer: los vampiros vegetarianos beben salsa de tomate. Pátula (o Duckula) es heredero de una gran tradición de patos-vampiros terroríficos, pero él es francamente un joto que "se espanta hasta de un vegetal".

El Conde Pátula es genial... y además se encuentra en ¡el Salón de la Patifama! Se trata de una de las caricaturas de la infancia y será difícil que alguien lo desplace de mi lista de favoritos. Es sencillamente un clásico.

Y la introducción de la serie es divertidísima.



8. El Conde Contar
Otro clásico. Otro personaje hilarante y, además, ¡es inteligente y educativo!

Es increíble cuando cuenta. "Uno (un relámpago)... jajajajaja... Dos (otro relámpago)... jajajaja". Y si, además, le agrega uno que mis amigos afirman mi parecido con él, es indudable que se encontraría en esta lista.

Además ¿quién puede ver su imagen y no reconocerlo? Y he estado buscando la "Canción del Conde" en español de México pero no la hallo en YouTube, así que la dejo en inglés.




9. Sam Drácula, Conde de Transilvania
Otra adaptación del Conde Drácula, pero esta vez también hilarante. ¡Se trata del Abuelo Munster! Y no sólo es un vampiro, sino también un inventor, químico, y padre y abuelo "amoroso".

La serie en su totalidad es divertidísima e igualmente un clásico. Y además está repleta de humor blanco. Lo triste es que ahora no la pasan en TCM y no he visto algún canal que esté rescatando esta joya televisiva (¿tal vez Boomerang?).

10. Alice Cullen y ningún otro vampiro de Twilight
El único vampiro de la saga Twilight con atisbo de personalidad. Leí Twilight y me interesó el personaje. Y, francamente, me dio flojera seguir leyendo la saga completa. Pero ví la película por curiosidad -y un poco de peer-pressure-, y la caracterízación de Ashley Greene me fascinó. Fue entonces cuando decidí concluir con los otros tres libros y gracias al personaje de Alice no me arrepiento.

Francamente, en mi opinión, es lo único rescatable de toda la saga. Quien dice que Stephenie Meyer es la Anne Rice para adolescentes le faltó aclarar algo: qué tipo de adolescentes. Es triste cómo la cultura literaria decae en esto, pero ni hablar.

Hay que reconocerle algo a Meyer. El promedio de lectura se levantó en México algunas décimas en este último año (en los anteriores fue gracias a J.K. Rowling, sin lugar a dudas). Y otra cosa: creó a Alice Cullen. Francamente, creo que tengo un crush con Ashley Greene.

Y hay otra cosa. El personaje en los libros es soso, pero la caracterización de Victoria por Rachel Lefevre es super sexy. ¡Uy, Victoria y su abrigo!



Creo que a final de cuentas, mi lista no fue tan seria como pensaba. Ya veré si en los próximos años aparecen otros vampiros que desplacen a los que tengo en mi lista. ¿Alguna sugerencia?


Por cierto, hay algunas menciones honoríficas:
Strahd von Zarovich, el "Conde Drácula" de Ravenloft, y Lucita, la LaSombra de las novelas de White Wolf.

Vampiros + Ciencia = The Strain

... En la mesa también había una Biblia abierta... Un pasaje estaba subrayado en tinta roja con mano temblorosa. Era el Apocalipsis 11, 7-8:

... La bestia que sube del abismo sin fin les declarará la guerra, los vencerá y los matará, y sus cadáveres quedarán tendidos en las calles de la gran ciudad, que en lenguaje figurado se llama Gomorra...


Terminé de leer Nocturna (The Strain: La cepa), del director mexicano Guillermo del Toro y el autor Chuck Hogan. Se trata de la primera parte de una proyectada trilogía que -de acuerdo con los autores- será publicada con diferencia de un año entre sus partes.

La primicia: un avión aterriza en el aeropuerto JFK procedente de Berlín; pronto, los operadores de la torre de control se dan cuenta de que hay algo extraño y pronto se dan cuenta de que todos -o casi todos- los que se encuentran en este aeroplano están muertos; los fallecidos no se quedan mucho tiempo así, y el terror de una invasión vampírica surge y se apodera de la cuidad de Nueva York. Y hay una mente maestra, un Amo siniestro detrás de estos eventos, y sus ambiciones de control amenazan a la humanidad... y a los vampiros más antiguos.

Del Toro y Hogan crean una nueva mitología: una nueva historia para la existencia de los vampiros en la Tierra -esbozada apenas en este libro- que es interesante en cuanto a que existe una explicación 'científica' al fenómeno sobrenatural. Las criaturas se alejan de la concepción, hoy popular, del vampiro romántico -como los de las Crónicas Vampíricas de Anne Rice, la saga Twilight de Stephanie Meyer- y se acercan más al terror del Drácula de Bram Stoker o, más acertadamente, al de Stephen King en Salem's Lot; son seres sin humanidad y con un solo impulso: la sed de sangre. Y la trama se acerca más a la de las epidemias de zombies (Resident Evil) o incluso al comportamiento invasivo descrito en la saga de Alien. El caso es que es un vampiro distinto: sin colmillos, sin aversión a los símbolos sagrados, y más bien con un elemento de ciencia ficción. En este sentido, es novedoso.

Los personajes no se ven envueltos en la invasión por azar, sino -literalmente- por sus descripciones laborales: un epidemiólogo y una bioquímica del Centro de Control de Enfermedades, un exterminador de plagas, y un viejo ex-profesor de literatura y folklore de Europa del Este quien tuvo un encuentro previo con "el Amo". Se unen también un pandillero hispano, los familiares de los "sobrevivientes" del avión y un extraño magnate. Todos poseen personalidades bien definidas y backstories bien definidos.

Y la trama -desarrollada de manera episódica, lista para su migración a la pantalla- es atractiva, si lenta durante las primeras partes donde se construlle el misterio. Pues más que una novela de horror puro, es un thriller sobrenatural repleto de homenajes a otras obras de los géneros (el avión al 'Demeter' y el profesor Abraham Setrakian a Abraham Van Helsing en Drácula, la fisonomía de los vampiros a Blade II). Se alternan las perspectivas de los personajes, las escenas de terror puro o de miedo psicológico -las escenas WTF!-, con investigaciones tipo CSI sobre la naturaleza de la 'epidemia'.

Y aun así, es ligeramente decepcionante. Algunas interacciones entre los personajes se quedan abiertas y se deja -en mi opinión- demasiado espacio para la secuela. Pocas dudas se aclaran y en ocasiones la narración es cortada o incluso forzada. Sin embargo, sí consiguió construirme expectativa para la secuela progamada para Junio del año próximo.

Una de las cosas más interesantes en mi opinión, es la página de internet de la trilogía. Parte portal informativo sobre la publicación, parte complemento del "universo", el sitio posee videos tipo trailer de algunas escenas, y fotografías o diagramas de los vampiros y su fisonomía. Además, está el blog del exterminador narrando su experiencia y "alertando a la ciudadanía" de la epidemia, con información alternativa para 'explicar' el vampirismo, como los parástios del género Sacculina en los cangrejos. Francamente, no recomiendo la visita hasta después de leer el libro, para evitar algunos spoliers.


Veredicto: Nocturna satisface y, aunque sí genera expectativa e interés, dudo que tenga su propia cepa de cultistas.

viernes, 7 de agosto de 2009

Flashback: Nadie es mejor por ser más grande

Hoy, planeando una junta para los scouts, recordé una cosa de mi infancia: David el Gnomo. Así que decidí investigar un poquito sobre ella.

Sabía que fue hecha en España; pero aprendí que está basada en un libro de los holandeses Will Huygen y Rien Poortvilet llamado Die Kabouters, que sí llegó a los estados unidos (narrada por nadie más que por Christopher Plummer -el Capitán Von Trapp en The Sound of Music- y distribuida por Nickelodeon).



Y después me puse a pensar el cómo es triste la decadencia de los programas de televisión. Antes existían muchas series -que además eran populares- poseían un mensaje y tenían cierta tendencia hacia lo educativo: recuerdo que Los Halcones Galácticos (Silver Hawks) tenían el segmento al final donde el "Niño de Cobre" aprendía sobre astronomía, He-Man y She-ra tenían moraleja, y recuerdo también El Capitán Planeta y los Planetarios (Captain Planet and the Planeteers). En cambio hoy, los programas infantiles más populares de la televisión no poseen mensajes claros -tengo que admitirlo, ni siquiera Los Padrinos Mágicos (Fairy Godparents) poseen un valor educativo.

En el caso de David el Gnomo, él era médico y siempre buscaba como ayudar a otros -especialmente a los animales-. Los capítulos y situaciones se encontraban bien documentados y los problemas "médicos" y las curas eran viables. Y por supuesto, el mensaje pro-ambiental era evidente.

Pero he de afirmar también, que tengo un recuerdo amargo sobre esta serie de televisión -por mucho que la idolatrara de pequeño-. Tras ver el último capítulo de la serie lloré y lloré. David el Gnomo "no more", y aunque siguió La Llamada de los Gnomos, mi infancia había cambiado para siempre. Véanlo ustedes mismos.



Sólo una recomendación: no dañen árboles. Quizás, sólo quizás, alguna vez fueron gnomos.

martes, 4 de agosto de 2009

Revolución musical

Es cierto que, desde ya hace algún tiempo, la venta de CD's y otros formatos "físicos" de música se vieron desplazados por la aparición de los formatos digitales: mp3, m4e, wma, etc. Y es cierto también que la mayoría de nosotros estamos familiarizados con las historias de los conflictos legales por los programas p2p (peer to peer, transferencia de usuario a usuario), como el del renombradísimo Napster.

Es un hecho también que -sobre todo aquí en México- los programas p2p como Ares, Limewire y otros, además del protocolo de transferencia bit-torrent (para "bajar" discografías completas), se han vuelto en extremo populares.

Estos fenómenos han cambiado la forma en que se escucha y se comercializa la música ahora. Los artistas ahora reciben cada vez menos certificaciones (oro, platino, diamante) por sus trabajos de grabación y se han visto obligados a encontrar otras formas de ganar dinero.

Esto no necesariamente es malo per se. La industria musical se ha revolucionado y eso es todo. Además, hasta hace algún tiempo yo alegaba -apoyando los p2p- que no era justo verse obligado a comprar todo un disco cuando lo único que te interesaba era una o dos canciones de éste. Y, en mi humilde opinión, tenía razón en ese momento con que la industria musical buscaba exprimir los bolsillos de los consumidores. Pero eso empezó a cambiar.

En los Estados Unidos inició la venta, a través de internet, de canciones y discos en formatos digitales. Apple Inc. aumentó su capital a través del ya famosísimo iTunes. ¡Pero en México era inútil!

Me entró una paranoia con respecto a los p2p. Me empezó a azuzar la consciencia, pues a final de cuentas sí es un tipo de piratería, pero seguí con mi alegato, porque en México no era posible adquirir una canción o dos: había todavía que comprar los discos completos, y en formato físico. Intenté en muchas ocasiones adquirir música a través de iTunes o Amazon, pero me fue imposible. Simple y sencillamente no se podía. Además, estos programas, de manera general, no sólo transmiten los archivos sino que, con frecuencia, también provocan que el usuario incurra en riesgos para su computadora: virus, hackers, "gusanos" y otros peligros cibernéticos

Eso fue hasta que me encontré con mi nuevo celular, con el que tengo un año de descargas gratis a través de Nokia Music Store. Pero tiene una enorme desventaja: todas las canciones están codificadas y únicamente las puedo escuchar en mi computadora personal y en el celular Nokia. Sin embargo es el que utilizo mayoritariamente ahorita, gracias al beneficio de ser "gratis".

Poco después descubrí también Mixup Digital y, aunque nunca he adquirido nada ahí, descubrí que, por fin, la revolución musical había alcanzado México. Pero no entendía cómo era posible que iTunes o Amazon -las más empleadas en los Estados Unidos- no hubieran incursionado en México. En especial porque el catálogo musical de iTunes -al menos en cuanto a la música "del mundo", siempre fue más amplio que el de Nokia o Mixup. Había estado buscando varias canciones en las tiendas de México y nunca los hallé.

Eso cambió hoy para mí. Descubrí que el "Contrato de Licencia" de iTunes había cambiado y adquirí dos canciones que no había encontrado en otros lugares. Y por pura curiosidad, entré a Amazon y me encontré con que Amazon mp3 ya tenía acceso al ciberespacio mexicano. Francamente la ventaja la tiene iTunes, en mi opinión, pues el programa para escuchar la música en la computadora -o transferir los archivos a un iPod- ya está muy difundido en México. La ventaja que posee Mixup es que el precio es menor (de $12 en iTunes a $10 en Mixup, por canción).

No lo voy a negar. Sí he "p2p-ado" varias canciones -de hecho, un disco completo. Pero es por la única razón de que no está disponible en México (y juzgando por el tiempo que ha estado a la venta, no creo que lo esté tampoco). Pero he limpiado mi computadora de piratería y estoy disfrutando los beneficios de la nueva era musical.

¿Qué tal ustedes?

El ajedrez de Katherine Neville

El Ocho

Leí este libro hace mucho y cuando me encontré con la secuela noté que no recordaba mucho. Así que empecé de nuevo. Fue escrita en 1988 (la novela debut de la autora).

Catherine Velis es una contadora experta en computación, se ve envuelta en la búsqueda de un ajedrez que pertenecía a Carlomagno. Se dice que este ajedrez está vinculado a secretos alquímicos y masones. Cat se ve envuelta en una conspiración donde los jugadores -como piezas de ajedrez- se mueven y buscan hallar este ajedrez con fines distintos.

Alternadamente, unas monjas del monasterio de Montglane, en la Francia de la Revolución, deberán escapar de las intrigas de la Europa de 1790, para proteger las piezas del ajedrez de las manos de personas más ambiciosas, relacionándose con figuras importantes de la época, como Talleyrand, Catalina la Grande, Napoleón o Voltaire.

Neville narra alternativamente los sucesos en 1970 (siguiendo a Cat Velis) y los de 1790 de modo la perspectiva del tiempo en la historia se palpa real y la amenaza que envuelve al ajedrez se percibe inminente. Me pareció que, al interrelacionar las líneas temporales, el pasado del damero cobra mayor importancia, y la angustia del "presente" se acrementa.

La autora maneja de manera estelar los acontecimientos históricos y los relaciona con este juego, y para quienes conocen los sucesos de la Revolución Francesa, la amenaza de los personajes más sanguinarios se vuelve inminente: el miedo ante Robespierre se convierte en terror, y el terror ante Marat se transforma en odio. Y en particular, en el caso de Marat, la importancia de este personaje, y su muerte, es una de las licencias históricas más brillantes que pudo tomarse Neville.

Por otra parte, la narración de thriller contemporáneo es inteligente y ágil. Los personajes son divertidos e inteligentes, y uno es capaz de identificarse con ellos. Quizás lo más interesante es que el personaje principal (Cat Velis) no es una jugadora de ajedrez, ni historiadora, ni coleccionista por lo que su angustia y sus descubrimientos se convierten en los del lector (contrario a otros autores de thrillers como Dan Brown).

Quizás lo más interesante de todo es cómo se relacionan los personajes con piezas de ajedrez, y los sucesos con movimientos del juego. Afirma Neville que se basó en una partida real de un campeonato para identificar y diseñar a los personajes y la historia.

Básicamente, se trata de un libro atractivo, tanto para aquellos fanáticos del misterio "policiaco" como de la novela histórica.

Veredicto: Hay más de ocho razones para leer El ocho.


El fuego

Alexandra Solarin, hija de Cat Velis (protagonista de El ocho) se encuentra con que su madre ha desaparecido, cuando llega a su fiesta de cumpleaños. Además de eso, se encuentra con que los invitados a la extraña fiesta incluyen gente que jamás se imaginó ver allí. Y descubre que un suceso que había marcado su vida, hacía ya 10 años, puede envolver aún más misterio del que ella había pensado originalmente. Y las acciones de su madre 30 años antes, le traerán consecuencias que ella no esperaba.

Alternativamente, una princesa albana y su acompañante deberán escapar de Janina durante la invasión otomana, con el fin de proteger lo que podría ser una importante pieza del ajedrez de Montglane.

En esta historia, narrada de manera similar a su antecesora, Katherine Neville sorprende con la revelación de que "el juego" podría estarse llevando de manera diferente a la planteada en El ocho, y que los jugadores podrían estar envueltos de maneras inimaginables. Y tal vez, el miserio del ajedrez no sea el que todos habían sospechado.

Lo cierto es que con esta secuela, el misticismo del ficticio ajedrez de Montglane cobra dimensiones diferentes. La información que se había descubrierto anteriormente no es falsa, pero tal vez esté incompleta.

En la narración de 1820 me pareció que la autora no consiguió igualar los logros de la novela anterior. Los personajes famosos no poseen la misma importancia que los ficticios y, en muchos sentidos, no se percibe la misma importancia en estos sucesos como en los ocurridos en El ocho. Los personajes tienen tan pocas líneas en el papel que uno se relaciona poco con ellos y la sensación de inminencia que se percibía aquí es prácticamente nula.

Por otra parte, los sucesos en el 2003 demuestran que Neville es buena escritora y cautiva a la audiencia. Las apariciones de los personajes de las otras novelas son emotivos y cautivadores, y los caracteres de los nuevos se encuentran muy bien desarrollados. Son sarcásticos, divertidos y emocionantes.

Lo que es cierto es que la trama se construye muy rápido. No hay tiempo suficiente para percibir las emociones alrededor de los misterios, y al final de cuenta todo termina muy rápido. No se forman ni la mitad de preguntas que en el libro anterior y por consiguiente, hay poco que revelar, al grado que la trame es algo predecible. Lo cierto es que parte de ello es gracias a que gran parte del "misterio de Montglane" se encuentra revelado en El ocho.

Sin embargo, es una lectura amena, atractiva y "atrapante".

Veredicto: Aunque bueno, El fuego no enciende como lo hizo El ocho.

domingo, 2 de agosto de 2009

Quid Est Veritas

Quid est veritas

¿Cuál es la verdad?

En serio, ¿alguien lo sabe?

Lo que ocurre en algunas reuniones sociales, donde se han reunido varias personas con más de una neurona -y que, además han permitido que una o más de ellas estén amodorradas por el alcohol-, es que empiezan a surgir los temas de conversación controversiales. En particular, si uno de los presentes es un seminarista a menos de dos años de recibir el sacramento del Órden Sacerdotal.

Y así es. El tema del que nunca se habla -porque nunca sabes quién se puede ofender- surge en la forma de preguntas, generalmente muy inquisitivas.

¿Por qué los sacerdotes no pueden casarse? ¿Si a los 40 años decidieras casarte, Dios se enojaría?

¿Qué es eso de Latino y Bizantino? ¿Qué ya no se usa Romano?

¿Cómo me explicarías qué o quién es Dios? ¿Cómo compruebas su existencia?

Y muchas otras.

Pero es maravilloso los lugares a los que estas conversaciones llegan cuando la gente es tolerante, inteligente y respetuosa -incluso bajo la influencia de estupefacientes.

Las respuestas y argumentos surgieron. Las teorías viajaron de bocas de unos a oidos de otros y encontraron lugar. Y a final de cuentas poco cambió, pero todos salimos un poco más sabios.

Los "positivistas" siguieron positivistas, pero escucharon las razones de los "socialistas", y éstos la de los "mochos", y a su vez de los "subversivos".

"Ley de la Atracción", "El Karma" y "La Divina Providencia" debatieron como genios en lugar de participar en un talk-show. Y el Creacionismo se fumó un cigarro con el Big Bang. Incluso los hoyos negros hicieron una visita social.

Al final de cuentas llegamos a la misma conclusión; el argumento que todos conocemos, pero que reanalizamos con la nueva información: nadie tiene la verdad absoulta, y hace falta un salto de fe. A fin de cuentas...

Quid est veritas