jueves, 15 de mayo de 2008

Over the Rainbow


Hay días en que soy un completo inútil. Siento que me encuentro amarrado a un poste, en medio de un campo y rodeado de maíz. Siento que mi cerebro es incapaz de encontrar respuestas, y no puedo formular la estrategia que busco para salir de mis problemas. Me toco la cabeza y la figuro de paja, pues mis neuronas están secas y deshidratadas, y se rehusan a trabajar.
Hay días en que me encuentro oxidado y solo en el bosque, incapaz de moverme porque mi corazón está herido, y mis ánimos de seguir adelante se han mellado como metal viejo y olvidado. Me siento incapaz de amar o ser amado; que me he devaluado y nadie me buscará.
Hay días en que no quiero salir de mi escondite pues soy incapaz de enfrentar mis problemas. Siento que mi valor se ha ido de vacaciones y me ha abandonado a mi suerte; tengo miedo al fracaso y a la humillación, y veo las espinas pero no las rosas.

Hay días que me siento lejos de mi hogar, y que un torbellino de irrealidad me ha arrebatado mi confort y mi seguridad, llevándome a una tierra desconocida donde los problemas no son míos y los peligros son extraños.

Esos días volteo, busco el camino amarillo y lo sigo cantando. Cuando llegue a la Ciudad Esmeralda el Mago me recordará que: los grandes pensamientos surgen de pequeñas ideas, sólo basta creer en ellos; que el corazón es un músculo y necesita ejercicio, y si duele es porque está aprendiendo a amar; que el valor no es tener miedo, sino apreciar qué es más importante que el temor y vencerlo; y que siempre supe donde estaba mi hogar, sólo necesitaba abrir los ojos y darme cuenta que siempre pude regresar.

¡Feliz Día del Maestro!

1 comentario:

Morna dijo...

Pues que te puedo decir... yo he estado en los dos sitios, alumna y maestra y una cosa he de escribirte. La mejor satisfacción como maestro es cuando te encuentras a tus exalumnos y te das cuenta que al menos les dejaste algo bueno.

Mis respetos a aquellos que aman su profesión y están dispuestos a educar a las nuevas generaciones.

Saludos y sigue el camino amarillo... siempre te llevará a casa.

Un besote.