miércoles, 13 de agosto de 2008

Cheering for Life

Ayer decidí llegar tarde a junta. Esperé hasta las nueve y cacho de la noche para ver la prueba en la televisión. Cuando salieron los nadadores y se colocaron en sus carriles empecé a sentir la emoción: esa cosquillita rara que recorre todo el cuerpo, cuando todos tus nervios se crispan y no puedes dejar de temblar. Observé a los atletas en la tele, mientras los anuncianban en el "Cubo de Agua" (水立方) y empaticé con ellos cuando noté que no dejaban de mover sus piernas nerviosamente: yo viví eso, no en Juegos Olímpicos, pero lo viví.


Silbaron para que subieran a los bancos de salida, y dieron el disparo inicial y ahí inició todo. Michael Phelps se coronó de nuevo campeón olímpico en los 200 m de mariposa, siendo ésta su 4ª medalla de oro en estos juegos y su 10ª en su vida. Y además lo hizo marcando un nuevo record mundial.


Honestamente el tipo me cae mal, no sé por qué (tal vez sea envidia, lo admito). Pero tengo que reconocer algo: es un monstruo. Ya tiene 11 medallas de oro (se llevó otra un poco más tarde) y además está despedazando marcas mundiales: no sólo los tiempos dentro de la alberca, sino que ya rompió la de tener 9 medallas en tu vida y va por la de más de 7 en unos juegos. Estoy en shock, en serio.


Les regalo otro Fúwá: a Huanhuan (o "Juan" o "Juanito") la llama olímpica de la pasión deportiva. Aparentemente le gusta jugar deportes de pelota (el waterpolo parece ser el único propiedad de Beibei). Este es mi muñequito favorito y hasta tengo el vaso Coca-cola.


2 comentarios:

Poncho dijo...

Al Wáwá de "Juanito" le echan la culpa de las protestas durante el relevo de la antorcha olímpica.

Morna dijo...

MMM, agua, no me gusta mucho;
pero sé que a ti sí.

¿Vas a regresar a nadar algún día?

Saludos de tu amiga que prefiere los deportes de tierra.

jejejeje Un besote