martes, 20 de octubre de 2009

El misterio de Brown

Caí en la tentación, me ganó el morbo y compré -y leí- The Lost Symbol, de Dan Brown (autor del "afamado" bestseller The Da Vinci Code).

As the story opens, Harvard symbologist Robert Langdon is summoned unexpectedly to deliver and evening lecture in the U.S. Capitol Building. Within minutes of his arrival, however, the night takes a bizarre turn. A disturbing object -artfully encoded with five symbols -is discovered in the Capitol Building. Langdon recongizes the object as an ancient invitation... one meant to usher its recipient into a long-lost world of esoteric wisdom.

When Langdon's beloved mentor, Peter Solomon -a prominent Mason and philanthropist -is brutally kidnapped, Langdon realizes his only hope of saving Peter is to accept this mystical invitation and follow wherever it leads him. Langdon is instantly plunged into a clandestine world of Masonic secrets, hidden history, and never-before-seen locations -all of which seem to drag him toward a single, inconceivable truth.


(Al inicio de la historia, el simbólogo de Harvard Robert Langdon es invitado sorpresivamente para dar una plática en el Capitolio de los E.U.A. Sin embargo, poco después de su llegada, la noche toma un giro inesperado. Un objeto inquietante -hábilmente grabado con cinco símbolos -es descubierto en el Capitolio. Langdon recooce este objeto como una invitación antigua... cuyo objetivo es guiar al recipiente a un mundo perdido de sabiduría esotérica.

Cuando el amado mentor de Langdon, Peter Solomon -un Masón y filántropo prominente- es secuestrado brutalmente, Landon se da cuenta que la única esperanza de rescatar a Peter es aceptar esta mística invitación y seguirla hasta donde lo lleve. Langdon es inmerso en un mundo clandestino de secretos Masónicos, historia oculta, y lugares nunca antes vistos -que aparentan arrastrarlo hacia una sencilla e inconcebible verdad.)

Lo cierto es que, dejando las premisas a un lado, The Lost Symbol posee exactamente la misma estructura que el resto de la saga de Robert Langdon, y extremadamente similar a la del resto de sus novelas (Digital Fortress y Deception Point). Langdon recibe un mensaje simbólico -o es recibido por alguien más y llega a manos de Langdon-, y todos los ojos voltean hacia él para que ilumine el misterio [un mensaje escrito con sangre y tinta invisible en el suelo del Louvre, una carta al Vaticano, la Mano de los Misterios]; Landon realiza la investigación escapando, o contrariando, a las autoridades [la policía francesa o del Vaticano, la CIA]; un villano con habilidades de subterfugio cuasi-inhumanas representa una amenaza inminente [un albino fisiológicamente incorrecto -pero aceptable en la piel de Paul Bettany-, un hassassin, un loco tatuado de pies a cabeza]; Langdon cruza caminos con una mujer bellísima que, además, es líder en el estudio particular de la única disciplina necesaria para resolver lo que Langdon es incapaz del misterio [Criptología, Física, Noética]; se develan "misterios" de una sociedad oculta [el Priorato de Sión, los Illuminati, los Masones]; y finalmente el misterio se descubre y el cataclismo se evita tras develar la identidad del verdadero villano, o la verdadera identidad del villano.

Francamente, y muy a pesar de las grandes loas que las reseñas en los periódicos y revistas brindan a este thriller, en mi opinión fue decepcionante. En primer lugar, la historia no ofreció nada nuevo -como mencioné arriba-, los giros y la trama son similares y pareciera que Brown sigue el mismo molde para escribir cada una de sus novelas. Por lo mismo, me resultó demasiado sencillo deducir -no sólo la conclusión- sino la "identidad" del villano (es más, apuesto a que muchos también lo hicieron). Y también la cantidad de información incorrecta o de procedencia dudosa que el autor refiere como explicación de los fenómenos o símbolos resulta frustrante cuando uno se descubre más conocedor que el "erudito" personaje principal. El carácter de Langdon sigue plano después de la tercera entrega, y los demás personajes son como relieves: no existe una verdadera tridimensionalidad (ni Tom Hanks ha podido hacer el milagro en las películas).

También, me causó frustración la obsesión de Brown con Isaac Newton, ¿qué no existen otros científicos, filósofos o artistas que hayan, además, estudiado los "grandes misterios" de la humanidad? ¿De ser cierto que Isaac Newton tenía todas las respuestas, no habría, en algún momento dejado de buscarlas? El científico inglés ya se transformó en una 'muleta' y, en cambio, no revela información de su supuesta investigación profunda sobre los secretos y las verdades masónicas (¡Caray! Hasta yo sé más de Masones de lo que escribió Dan Brown).

Por otra parte, y he de otorgarle eso, la lectura es amena e incluso atrayente -a pesar de poder develar el resultado, uno quisiera saber el cómo-. El lenguaje, si plagado de tecnicismos y pseudotecnicismos, es sencillo -incluso para los no-angloparlantes-. Y a final de cuentas la lectura "se va rápido". Lo triste es que la conclusión es un tanto mediocre y el "gran misterio" no es realmente tan grande.

Hay días que me pregunto si será cierto que The Da Vinci Code es un buen libro. Francamente a mí no me lo pareció (aunque, para ser francos, disfruté bastante Angels & Demons). El paso del TDVC se me hizo increíblemente lento (aunque no tanto como en el filme de Hanks), y honestamente me causó gran molestia la verborrea de incoherencias que utilizó el autor para explicar el supuesto misterio de María Magdalena y su alegada divinidad -cosa que, por cierto, nunca fue idea de Brown, sino de otros autores antes de su tiempo-.


Antes del Símbolo

Para prepararme psicológicamente para leer The Lost Symbol, hice un maratón de las adaptaciones fílmicas de las precuelas -me rehusé a leerlos de nuevo.

El Código Da...ZZZZZ

Ya había visto The Da Vinci Code cuando salió en los cines -y después, por error de un amigo que imaginó que me había gustado, terminó en mi filmoteca.

No pienso divagar mucho sobre este filme -pues me revolvieron las entrañas no sólo las diferencias entre el libro y el filme, sino que éstas destruyeron la poca dimensión que tenían unos personajes y la mucha que tiene el de Silas (representado por el poco reconocido Paul Bettany). Y así, Alfred Molina se vio atrapado en la sotana de un obispo imbécil -contrario al inocente de la novela-, Jean Reno hizo el peor papel de policía de su vida, y la hermosa Audrey Tautou se encontró en la piel de una mujer poco atractiva y sin dimensión.

Recuerdo bien que, en el cine, dos de los amigos con los que iba quedaron profundamente dormidos. También mi tío platicó que una de mis primas le dijo "¿Por qué estamos viendo esta porquería?" cuando la proyección llevaba poco más de 30 minutos.


El Vaticano reinvindica

Y lo digo porque, en mi opinión, el segundo filme demostró ser mucho mejor que el primero (o quizás sea que la renté con menores expectativas).

Si bien, Robert Langdon posee la misma unidimensionalidad que la versión literaria, el resto de los personajes son los que mantuvieron el DVD andando.

Estaba sentado frente a la TV en una escena del asesino cuando mi madre dijo "No me gusta el asesino ese"... a lo que yo respondí: "Madre, ¡es por eso que me encanta! Un hassassin suele mostrar cero emoción al hacer su trabajo: las emociones lo delatan". Obtuve un leve asentimiento de parte de mi madre -aunque quizás después lo niegue- y he de reconocerle al danés Nikolaj Lie Kaas su actuación carente de sentimientos. Los cardenales del Cónclave son convincentes: algunos como maquinadores de la "política religiosa" y otros como verdaderos hombres de fe. Pero es Ewan McGregor (otro actor poco laudado) quien, en mi opinión, se lleva la película: simula verdadera inocencia y humildad, y su locura y contricción se traduce en los ojos.

Además, las escenas de fuego -la inmolación del camerlengo y el incendio en Santa Maria della Vittoria -están logradas con un realismo pocas veces alcanzado.


Lost Conclussions

Regresando con la última novela de Dan Brown, la recomiendo si quieren una lectura amena, atractiva y sencilla. Como thriller logra su cometido. Yo, francamente, le perdí el interés una vez noté la falta de argumento (pero me ganó el morbo).



Nota importante: Entre las inconsistencias en el libro (tradición relativamente inofensiva de Brown), una de ellas fue que menciona que los antiguos mayas sacrificaban a sus "víctimas" degollándolas. Para aclarar ese punto, en realidad el método Mesoamericano de sacrificio era hacer una abertura con cuchillo en el abdomen -de modo que pueda sacarse a través de él el corazón -.

4 comentarios:

le0pard13 dijo...

Wonderful post and summary of the Dan Brown novels, Poncho. I haven't yet read the new one, but I agree with your assessment of them. Angels & Demons, for both book and movie, is the author's strongest work. And Ewan McGregor is the best character in the movie.

You might enjoy this, too:

The Lost Symbol and The Da Vinci Code author Dan Brown's 20 worst sentences

Thanks, cousin.

Poncho dijo...

Thanks, le0pard. I often wonder why people become such crazy-fanatics of these ill-written stuff. I felt compelled to read them just to have arguments against them, but then it's tough to convince people when they become infatuated with something (or seem infatuated because it's a trend).

BTW, I enjoyed the link quite a lot. I even went back to find some of those sentences. Sad prose, indeed.

Miguel dijo...

Comparto su opinión respecto a lo decepcionante que resultó la lectura del último libro de Brown, verdaderamente esperaba algo diferente y mejor que Da Vinci Code, sim embargo quedé con la sensación de vacío en la lectura, como si no terminara la historia.

De igual manera los datos acerca de los rituales masónicos enumerados y descritos en el libro no son del todo verdaderos.

Saludos

Anita dijo...

ola soy Ana y es muy interesante el SIMBOLO PERDIDO, la historia que nos narra Dan Brown jamás dejo de sorprenderme, es el mejor liebro que he leido!!!